El follaje crece denso y cuando se le siembra en barreras es capaz de retener láminas de agua de hasta 80 cms y reducir su velocidad casi a cero Esa condición le permite retener los sedimentos que son arrastrados por las aguas y formar terrazas que modifican la pendiente en su área de influencia.
Para los problemas de control de erosión, estabilización de taludes, control de flujos,, etc; esta tecnología propende la formación de barreras vegetativas que, por una parte amarran al suelo con las mallas de raíces que la conforman, mientras que por la otra el follaje disminuye la velocidad de escorrentía de las aguas, las cuales al estar durante más tiempo en contacto con el área circundante a la barrera, percola hasta el subsuelo conduciéndolas hasta los acuíferos. Respecto a filtro de sedimentos, el Vetiver ejecuta eficientemente esa actividad impidiendo que éstos vayan a los diques o lagunas disminuyendo su vaso de almacenamiento, así como restringue el deposito en los lechos de los ríos, quienes al disminuir su área de escorrentía se desbordan causando inundaciones. En cuanto a tratamiento de aguas servidas, se emplean plataformas flotantes, a modo de un cultivo hidropónico, para aprovechar la tolerancia del Vetiver a nitratos, fosfatos, metales pesados y agroquímicos. Para el caso de tratamiento de aguas residuales domésticas en áreas rurales, basta con hacerlas pasar por 5 barreras de Vetiver para obtener hasta un 99% de reducción del Nitrógeno contenido en ellas y hasta 95 % del fósforo.
El Vetiver manejado convenientemente tien